En el ámbito del deporte local, Moisés Candelario se erige como un ejemplo de dedicación y amor por el juego. A sus 48 años cumplidos, este futbolista guayasense ha decidido no colgar las botas ni retirarse del fútbol, manteniendo su actividad en la cancha con la misma intensidad que en sus inicios.
Lejos de considerar la edad como un límite para su desempeño, Candelario sigue vistiendo la camiseta y participando activamente en los encuentros. Esta decisión refleja una vocación profunda que prioriza la vida deportiva por encima de los estándares convencionales de jubilación en el deporte profesional o amateur.
Su permanencia en el terreno de juego resuena con orgullo para la comunidad deportiva del Guayas, recordando que la pasión por el fútbol es un motor que no se detiene con los años. La historia de Candelario inspira a mantener viva la llama del deporte y la competencia, sin importar la etapa de la vida.