La institución guayaquilesca ha realizado un cambio en el cronograma de sus sesiones de preparación. Esta decisión responde a la necesidad de ajustar la rutina diaria del plantel ante las exigencias del contexto deportivo actual.
El movimiento busca optimizar el rendimiento físico y táctico de los jugadores, asegurando que la concentración esté al máximo nivel durante las actividades en cancha. Se trata de una medida logística para mantener el ritmo competitivo.